Llegamos con mi esposa a Vitoria-Gasteiz desde Argentina con una pregunta: ¿por qué los mejores tesoros están siempre escondidos?
Descubrí Rioja Alavesa. Pequeñas bodegas familiares que llevan generaciones haciendo vino con alma. Vinos que no se encuentran en ningún supermercado. Historias que no aparecen en las guías.
Pero también descubrí el otro lado: estas bodegas no pueden llegar a la ciudad, y la gente de Vitoria, con su curiosidad, no sabe que existen a la vuelta de la esquina.
Entonces nació ALMA Y VINO
Alma y Vino es el puente. Un pequeño espacio en el casco antiguo de Vitoria -Correría 38- donde las bodegas familiares tienen una pequeña embajada. Donde tú puedes descubrir lo que siempre estuvo ahí, esperándote.
No soy un vendedor de vino. Soy el que crea lazos. El traductor de historias. El nexo entre una familia que elabora con pasión y una copa que espera ser llenada.
Cada botella aquí tiene un nombre. Una familia. Una tierra. Una razón.
Ven. Descubre. Pregunta. Te cuento.
Sabores que esconden historias...